Pues eso amiguitos, que si os apetece seguir mandándome palabras para el próximo capítulo de Mara, mandádme una por persona, que si no escribo la biblia en verso y tardo mucho mucho en escribir, jeje!
Besooosss!!!!
31 agosto, 2008
Historia de Mara ( III )
Después de una agotadora semana de trabajo llegó el tan esperado fin de semana, y con él, el momento de la celebración del cumpleaños de Tina.
Mientras Mara se arreglaba para ir a casa de su amiga, le albergaba una pequeña e ingenua esperanza de que Tina le llamara para decirle que la fiesta se había suspendido y que lo mejor sería que se fueran las dos a tomar algo en plan tranquilo para celebrarlo....
"Imposible"-pensaba Mara- "Tina no sería capaz de suspender una fiesta...y mucho menos la de su cumpleaños...."
Cuando terminó de arreglarse, Mara miro su reflejo en el espejo de la habitación.
"Mierda!!pero tú de donde has salido!" dijo Mara mirando un grano de tamaño considerable que le había salido en la frente.
Después de descartar la idea de exterminarlo con sus propias manos por miedo a hacerse una herida que llamase más la atención que el propio grano en sí, lo tapó como pudo con el flequillo y salió de casa camino del tren.
***
La casa de la sierra de Tina siempre le había gustado. Cuando era pequeña, Mara había ido varias veces de vacaciones con Tina y sus padres a pasar unos días alli. Las dos se lo pasaban en grande corriendo por el prado, yendo al rio a bañarse y subiéndose a los árboles para intentar ver alguna ardilla pegando brincos por las ramas.
Pero claro, las tranquilas vacaciones de cuando eran niñas no tenían nada que ver con esto. Según se iba acercando a la casa y Mara iba escuchando la música, un pequeño nudo de angustia se iba retorciendo en su pecho. La simple idea de tener que estar en un sitio lleno de gente con la que no tiene casi relación, incluso a la que no conocía de nada, le daba vértigo.
Mara suspiró, cogió aire y llamó al timbre.
Tina apareció guapisima, con su sonrisa de siempre y con un plato de frutos secos en la mano.
Cuando llegaron a la zona de la piscina, Mara se quedó parada mirando al montón de gente que había en la fiesta:
Tina la condujo hasta un grupo más o menos grande de gente y la presentó.
Después de dar "no se cuantos" pares de besos, y escuchar la mitad de nombres de los cuales no consiguió memorizar ninguno, Tina la llevó con sus antiguas amigas del instituto.
Ellas dos nunca se llevaron bien, y mucho menos, cuando Mara empezó a salir con Pedro. Bea llevaba años intentando tener algo con él y como sabía que Pedro solo tenía ojos para Mara, se dedicaba a malmeter entre los dos inventándose cualquier cosa que les pudiera alejar el uno del otro. Aunque nunca lo consiguió, no fueron pocas las veces que las dos habían discutido de forma acalorada.
Bea se alejó con aires de grandeza mientras Mara la miraba con cara de desprecio.
Mara se giró y miro a un grupo de unos 5 o 6 chicos vestidos con ropa de diferentes tonos verdes.
Mara le hizo un gesto de indiferencia a Tina.
Después de esto, Tina empezó a repartir la tarta. Cuando llegó a Mara, ésta le miró con cara de incomprensión.
Mara cogío la tarta y lo dió por imposible.
Mara se acercó a Tina.
Mara llegó a tiempo para coger el último tren. No le gustaba el silencio que había en los trenes por la noche. Le resultaba bastante inquietante.
Pronto llegó a su estación, salió del tren y bajó las escaleras hacia el paso subterraneo que había para llegar al hall de la estación.
Cuando se acercaba a los tornos, sintió que alguien iba detrás de ella.
Mara se asustó. Había gente muy rara a esas horas por allí. Hizo como que no le escuchaba y siguió andando más deprisa.
Mara se paró. Miró para atrás y vio al chico que le había ayudado a levantarse aquel día en la estación.
Mara le miró con cara de ofendida, pero acto seguido no pudo reprimir una carcajada.
Y salieron juntos de la estación.
Mientras Mara se arreglaba para ir a casa de su amiga, le albergaba una pequeña e ingenua esperanza de que Tina le llamara para decirle que la fiesta se había suspendido y que lo mejor sería que se fueran las dos a tomar algo en plan tranquilo para celebrarlo....
"Imposible"-pensaba Mara- "Tina no sería capaz de suspender una fiesta...y mucho menos la de su cumpleaños...."
Cuando terminó de arreglarse, Mara miro su reflejo en el espejo de la habitación.
"Mierda!!pero tú de donde has salido!" dijo Mara mirando un grano de tamaño considerable que le había salido en la frente.
Después de descartar la idea de exterminarlo con sus propias manos por miedo a hacerse una herida que llamase más la atención que el propio grano en sí, lo tapó como pudo con el flequillo y salió de casa camino del tren.
***
La casa de la sierra de Tina siempre le había gustado. Cuando era pequeña, Mara había ido varias veces de vacaciones con Tina y sus padres a pasar unos días alli. Las dos se lo pasaban en grande corriendo por el prado, yendo al rio a bañarse y subiéndose a los árboles para intentar ver alguna ardilla pegando brincos por las ramas.
Pero claro, las tranquilas vacaciones de cuando eran niñas no tenían nada que ver con esto. Según se iba acercando a la casa y Mara iba escuchando la música, un pequeño nudo de angustia se iba retorciendo en su pecho. La simple idea de tener que estar en un sitio lleno de gente con la que no tiene casi relación, incluso a la que no conocía de nada, le daba vértigo.
Mara suspiró, cogió aire y llamó al timbre.
Tina apareció guapisima, con su sonrisa de siempre y con un plato de frutos secos en la mano.
- Aleluya Mara!! pensaba que ya no venías!
- Perdona guapa, es que se me hizo tarde y luego entre el tren y unas cosas y otras....
- No te preocupes, lo importante es que ya estás aquí! Mira!! -dijo Tina extendiéndole el plato de frutos secos a Mara para que lo viera-
- Eeemmm...frutos secos, ¿no?
- Alcaparras Mara! te acuerdas? las poníamos debajo de los pinos para intentar ver a las ardillas, te acuerdas?
- Eemmm...querrás decir anacardos, no?
- Uy!! siempre me equivoco, jajaja! pero te acuerdas o no?
- Claro que me acuerdo tonta, aunque tú te empeñabas en trepar a los árboles para verlas mejor.
- Era más emocionante, jajaja! - Dijo Tina guiñandole un ojo- Vamos, están todos dentro!
Cuando llegaron a la zona de la piscina, Mara se quedó parada mirando al montón de gente que había en la fiesta:
- Pero tia...de donde has sacado a tanta gente?
- Jejeje! ya sabes, amigos, compañeros de curro, compromisos, amigos de amigos...hay gente que me la acaban de presentar, jaja!vida social Mara!
Tina la condujo hasta un grupo más o menos grande de gente y la presentó.
Después de dar "no se cuantos" pares de besos, y escuchar la mitad de nombres de los cuales no consiguió memorizar ninguno, Tina la llevó con sus antiguas amigas del instituto.
- Hombre Mara, dichosos los ojos!
Ellas dos nunca se llevaron bien, y mucho menos, cuando Mara empezó a salir con Pedro. Bea llevaba años intentando tener algo con él y como sabía que Pedro solo tenía ojos para Mara, se dedicaba a malmeter entre los dos inventándose cualquier cosa que les pudiera alejar el uno del otro. Aunque nunca lo consiguió, no fueron pocas las veces que las dos habían discutido de forma acalorada.
- Hola Bea, que tal...
- Pues bien, no me ves? oye, ya me enteré de lo de Pedro...lo siento!!- dijo la chica con una sonrisa maliciosa en la boca.
- Es agua pasada, ya hace bastante de eso.
- Alguien quiere una copa?-dijo Bea casi sin dejar a Mara terminar de hablar.
Bea se alejó con aires de grandeza mientras Mara la miraba con cara de desprecio.
- No la hagas caso, ya la conoces...-dijo Elia a Mara. Me alegro mucho de verte.
- Yo también me alegro, como fue esa carrera?
- Bien bien, ya estoy participando en juicios y tal...ya sabes que lo mio era el derecho por mucho que mis padres se empeñaran en meterme en la tienda a vender discos!
- Si, es verdad, jejeje!
- Ey chicas! qué os parece la benemérita? jajajajajja!!!
- Jajajajja- rió una chica morena que Mara no conocía. Pero tía, quienes son esos tíos!
Mara se giró y miro a un grupo de unos 5 o 6 chicos vestidos con ropa de diferentes tonos verdes.
- Es Matías y sus amigos. Se visten de verde en las fiestas multitudinarias porque dicen que así ligan más. Debe ser por lo que dicen que el verde es el color de la esperanza, jajajja!!!
- Bueno, pues tampoco están tan mal, no? dijo Tina mirando a Mara.
Mara le hizo un gesto de indiferencia a Tina.
- Tú siempre tan exigente! no tienes remedio...
La tarde fue pasando. Con la llegada del anochecer y el ir y venir de la sangría y las copas, la gente cada vez estaba más animada. Mientras Mara se entretenía dando pequeños paseos por el jardín, iba escuchando conversaciones de lo más dispares. Desde grupos de personas hablando de temas de lo mas vanales como vacaciones, ligues y moda, hasta personas hablando de solidaridad, guerras, política y paz en el mundo.
Justo al lado de la piscina había un chico que hablaba muy alto y que estaba entusiasmado contando el último capítulo de una serie de medicina y explicando lo que era el lupus y la dicodina que al parecer eran datos fundamentales del capítulo que estaba contando. Mara miró las caras de los oyentes del chico y por sus gestos y caras de asco, no debían estarlo pasando muy bien.
Pronto, Mara escuchó a un grupo de personas cantando la tan popular canción de "cumpleaños feliz". La chica morena que se reía con Tina y las demás chicas hablando de los chicos de verde, se acercaba con una tarta enorme de chocolate con tantas velas como años cumplía Tina.
- Vamos Tina! pide un deseo y sopla las velas!
Mara sonrió. Sabía que Tina no creía en los deseos y por lo tanto, nunca los pedía. Siempre le habían parecído fantasías de la gente que pretendía conseguir cosas por arte de magia, sin hacer nada realmente para conseguirlas.
Tina la miró, miró la tarta y volvió a mirar a Mara.
- Ya lo tengo.
Mara la miró con cara de desconcierto mientras su amiga la sonreía igual que cuando eran pequeñas y a Tina se le ocurría alguna gamberrada que hacer.
- Veremos si se cumple! Y Tina sopló las velas.
Después de esto, Tina empezó a repartir la tarta. Cuando llegó a Mara, ésta le miró con cara de incomprensión.
- No me mires así nena, que todo tiene su explicación, jajaja!
- Y la explicación es.....?
- Tarta? dijo Tina con la misma sonrisa que le había dedicado justo antes de soplar las velas.
Mara cogío la tarta y lo dió por imposible.
- Diooos!!! qué buena! esto es mejor que un orgasmo!- gritó Bea cuando probó la tarta, tratando de llamar la atención.
- Pues eso no dice mucho de tí Bea, dijo Elia riéndose a carcajada limpia.
- Tú que sabrás!! dijo ofendida Bea y colorada como un tomate, mientras los demás se reían
Mara se acercó a Tina.
- Me voy Tina, ya es tarde...
- Pero Mara! si es pronto! por favoooorr...!!
- No empieces, me voy que sino pierdo el tren. Te dije que solo me quedaría hasta que soplaras las velas, recuerdas?
- Pero nena, te puedes quedar a dormir si quieres, ya lo sabes...
- No, no....me voy de verdad. Pasalo bien , vale?
- Vaaaale...la princesa se retira a su fortaleza y me abandona!! -Dijo Tina poniéndose la mano en la cabeza como si estuviera actuando en una obra de teatro dramático.
- Jajaja! estás loca tia....
- Ten cuidado, vale guapa?-dijo Tina ya hablando en serio.
- Sí, no te preocupes....me vas a contar qué deseo has pedido? dijo Mara sabiéndo la respuesta.
- No...solo te lo contaría si se cumpliera, y creo que no voy a tener suerte, jejeje!
- A saber....venga guapa, hasta pronto.
- Adiooos -Dijo Tina alejándose.
Mara llegó a tiempo para coger el último tren. No le gustaba el silencio que había en los trenes por la noche. Le resultaba bastante inquietante.
Pronto llegó a su estación, salió del tren y bajó las escaleras hacia el paso subterraneo que había para llegar al hall de la estación.
Cuando se acercaba a los tornos, sintió que alguien iba detrás de ella.
- Perdona!- dijo una voz masculina
Mara se asustó. Había gente muy rara a esas horas por allí. Hizo como que no le escuchaba y siguió andando más deprisa.
- Oye! no te acuerdas de mi? un bolso, una sonrisa, recuerdas?
Mara se paró. Miró para atrás y vio al chico que le había ayudado a levantarse aquel día en la estación.
- Ah...ho...hola. -dijo Mara.
- Hola, te vi en el tren y...qué tal estás? mejoró aquel día de locos?
- jeje...sobreviví- dijo Mara con una tímida sonrisa.
- Eso está muy bien! Ummm..no deberías ir sola por aquí, que hay cada loco por ahi suelto...
- Na, no te preocupes, sé cuidarme sola.
- Ya lo ví en el tren -Dijo el chico con la misma sonrisa pícara de aquel día en la estación.
Mara le miró con cara de ofendida, pero acto seguido no pudo reprimir una carcajada.
- Un día malo lo tiene cualquiera no? dijo Mara riendo.
- Supongo que sí- dijo el chico sonriendo. Me llamo Leo.
- Yo soy Mara...
- Encantado Mara. Deberíamos salir de aquí, van a cerrar la estación.
- Si, mejor... -dijo Mara.
Y salieron juntos de la estación.
28 julio, 2008
Palabras para Mara
Abierto plazo de inscripción de hoy al miércoles día 30 para mandarme nuevas palabras para seguir dándole forma a la historia de Mara.
Solo puedo dar hasta el miércoles porque la semana que viene me voy de vacaciones ( por fiiiiiiin!!!!) y me gustaría escribir algo más antes de irme.
Sed buenos anda, por lo menos que sean palabras que no tengamos que buscar en el diccionario...ejem.... >:P
Solo puedo dar hasta el miércoles porque la semana que viene me voy de vacaciones ( por fiiiiiiin!!!!) y me gustaría escribir algo más antes de irme.
Sed buenos anda, por lo menos que sean palabras que no tengamos que buscar en el diccionario...ejem.... >:P
22 julio, 2008
Historia de Mara ( II )
Era de noche. La brisa del mar rozaba la cara de Mara mientras ésta disfrutaba del silencio y del brillo del montón de estrellas que lucían en el cielo. El viaje había merecido la pena.
Estaba nerviosa. Pronto aparecería y no sabía muy bien cómo actuar cuando llegara el momento de su reencuentro...hacía ya tiempo que no se veían, pero sabía que iba a pasar algo especial.
A los pocos minutos le vió a lo lejos. Se acercaba por la arena hacia donde estaba ella. El corazón de Mara se aceleró. Había llegado el momento.
Pedro se acercaba y Mara contuvo sus ganas de salir corriendo a abrazarle. Cuando solo faltaban unos metros para llegar hasta donde ella estaba sentada, Pedro giró inexplicablemente hacia el lado opuesto.
Mara puso cara de incomprensión y miró como Pedro salía corriendo y abrazaba a una chica guapisima que llevaba una flor en el pelo.
Mara sintió tantos celos, odio y rabia a la vez, que su primer impulsó fue salir corriendo para vengarse de la pareja que desprendía amor por los poros.
-Se van a enterar ese par de malditos tortolitos enamorados!!!!!-Pensó Mara furiosa-Se van a enterar los muy hijos de...EEEEEhhhh!!!!!!
Apenas a escasos centímetros de ella pasó una chica montada en bicicleta a toda velocidad que casi la atropella.
-Estas loca!!!!!!????
-Perdona Mara!!-dijo una voz muy familiar.
-Pero Ti..Tina??
-Sí, que haces aquí? no vienes a la fiesta? es mi cumpleaños!!!! Están todos en mi casa, hay música en directo, Mauro está tocando la balalaica!! Deberíamos tener ya una copa en la mano!
-La bala...qué!!!???
-Vamos Mara!! vamos!!! antes de que venga el monstruo del laberinto! corre!!!!
-Pero qué monstruo!!!!?? Tina, que te has fumado!!!?- Chilló Mara mientras su respiración cada vez se hacía más fuerte.
-Vamos Mara!! Date prisa!!!!!
-Que no!!no!!! no!! noooooooo!!!!!!!
Mara se despertó y se sentó en la cama chillando y empapada en sudor. Por unos segundos le costó entender que todo había sido una mala pesadilla. Se volvío a tumbar y cuando estaba recuperandose del sofocón se dió cuenta de que...
-Dios mio!!!! las 8.00 de la mañana!!!!!
Salió a la calle con los zapatos a medio meter y atusándose rápidamente el pelo mientras salía corriendo hacia la estación soltando improperios y anatemas contra Pedro, la chica, ella misma y todo aquello que "había tenido la culpa" de que fuera a llegar tarde a trabajar.
-Mierda, mierda, mierda!!!!!
Obviamente, llegó media hora tarde al trabajo después de que el tren hiciera sus dos paradas inexplicables de rigor de casi todos los días.
Cuando entró por la puerta su jefe señaló su reloj con el dedo.
-Se nos pegaron las sábanas, eh Mara.....
Mara le dedicó una mirada de odio y forzando media sonrisa le dijo:
-Lo siento. Me quedaré después a recuperar media hora...
-Cada uno tiene su obligación- dijo su jefe mientras bajaba las escaleras camino de la cafetería.
Después de una mañana horrible, y tras recuperar la media hora " como era su obligación...", Mara salió del trabajo, se montó en el tren y se sentó enfrente de una niña de unos 5 años que jugaba con muñeco de peluche.
Recordó con nostalgia aquella muñeca de la que no se separaba ni un minuto cuando era pequeña y con la que tanto se había divertido.
Cuando ya había subido todo el mundo al tren y el pitido de las puertas empezó a sonar, Mara ( que otra vez se había quedado dormida apoyada en la ventana) pegó un respingo y consiguió bajarse del tren de un salto.
Pero al saltar Mara perdió el equilibrio, calló al suelo y su bolso salió volando hasta los pies un chico que al parecer había perdido el tren.
-Menudo golpe, ¿estás bien?
-No! no estoy bien! no lo ves?! - dijo Mara presa de su enfado y sin pensar, mientras se intentaba limpiar el vestido.
-Vaya...perdona por preocuparme...
Mara miró al chico y se empezó a poner roja como un tomate.
-Perdoname, es que llevó un día de locos y...
-No pasa nada, venga arriba.
El chico le tendió su mano y Mara se ayudó de ella para levantarse.
- Venga, te cambio tu bolso por una sonrisa.
- Como ? dijo Mara .
- Tu bolso... se te callo al suelo, recuerdas? -dijo el chico sonriendo pícaramente.
- Sí, sí...lo recuerdo.
Mara esbozó una sonrisa forzada, no sabiendo muy bien si el chico pretendía ser simpático, ligar o simplemente se estaba burlando de ella.
-Bueno, imagino que con eso servirá- dijo el chico encogiéndose de hombros y sonriendo a Mara mientras le daba el bolso.
-Gracias....dijo ella.
-No hay de qué, cuídate.
-Lo intentaré....
El chico sonrió, dio media vuelta y se fue andando por el borde del andén.
Mara se quedó mirandole por un momento, y dejó de mirar cuando él giro la cabeza y sus miradas se cruzaron.
Mara se dió la vuelta y sin saber muy bien porqué, una sonrisa se le dibujó en la cara.
Estaba nerviosa. Pronto aparecería y no sabía muy bien cómo actuar cuando llegara el momento de su reencuentro...hacía ya tiempo que no se veían, pero sabía que iba a pasar algo especial.
A los pocos minutos le vió a lo lejos. Se acercaba por la arena hacia donde estaba ella. El corazón de Mara se aceleró. Había llegado el momento.
Pedro se acercaba y Mara contuvo sus ganas de salir corriendo a abrazarle. Cuando solo faltaban unos metros para llegar hasta donde ella estaba sentada, Pedro giró inexplicablemente hacia el lado opuesto.
Mara puso cara de incomprensión y miró como Pedro salía corriendo y abrazaba a una chica guapisima que llevaba una flor en el pelo.
Mara sintió tantos celos, odio y rabia a la vez, que su primer impulsó fue salir corriendo para vengarse de la pareja que desprendía amor por los poros.
-Se van a enterar ese par de malditos tortolitos enamorados!!!!!-Pensó Mara furiosa-Se van a enterar los muy hijos de...EEEEEhhhh!!!!!!
Apenas a escasos centímetros de ella pasó una chica montada en bicicleta a toda velocidad que casi la atropella.
-Estas loca!!!!!!????
-Perdona Mara!!-dijo una voz muy familiar.
-Pero Ti..Tina??
-Sí, que haces aquí? no vienes a la fiesta? es mi cumpleaños!!!! Están todos en mi casa, hay música en directo, Mauro está tocando la balalaica!! Deberíamos tener ya una copa en la mano!
-La bala...qué!!!???
-Vamos Mara!! vamos!!! antes de que venga el monstruo del laberinto! corre!!!!
-Pero qué monstruo!!!!?? Tina, que te has fumado!!!?- Chilló Mara mientras su respiración cada vez se hacía más fuerte.
-Vamos Mara!! Date prisa!!!!!
-Que no!!no!!! no!! noooooooo!!!!!!!
Mara se despertó y se sentó en la cama chillando y empapada en sudor. Por unos segundos le costó entender que todo había sido una mala pesadilla. Se volvío a tumbar y cuando estaba recuperandose del sofocón se dió cuenta de que...
-Dios mio!!!! las 8.00 de la mañana!!!!!
Salió a la calle con los zapatos a medio meter y atusándose rápidamente el pelo mientras salía corriendo hacia la estación soltando improperios y anatemas contra Pedro, la chica, ella misma y todo aquello que "había tenido la culpa" de que fuera a llegar tarde a trabajar.
-Mierda, mierda, mierda!!!!!
Obviamente, llegó media hora tarde al trabajo después de que el tren hiciera sus dos paradas inexplicables de rigor de casi todos los días.
Cuando entró por la puerta su jefe señaló su reloj con el dedo.
-Se nos pegaron las sábanas, eh Mara.....
Mara le dedicó una mirada de odio y forzando media sonrisa le dijo:
-Lo siento. Me quedaré después a recuperar media hora...
-Cada uno tiene su obligación- dijo su jefe mientras bajaba las escaleras camino de la cafetería.
Después de una mañana horrible, y tras recuperar la media hora " como era su obligación...", Mara salió del trabajo, se montó en el tren y se sentó enfrente de una niña de unos 5 años que jugaba con muñeco de peluche.
Recordó con nostalgia aquella muñeca de la que no se separaba ni un minuto cuando era pequeña y con la que tanto se había divertido.
Cuando ya había subido todo el mundo al tren y el pitido de las puertas empezó a sonar, Mara ( que otra vez se había quedado dormida apoyada en la ventana) pegó un respingo y consiguió bajarse del tren de un salto.
Pero al saltar Mara perdió el equilibrio, calló al suelo y su bolso salió volando hasta los pies un chico que al parecer había perdido el tren.
-Menudo golpe, ¿estás bien?
-No! no estoy bien! no lo ves?! - dijo Mara presa de su enfado y sin pensar, mientras se intentaba limpiar el vestido.
-Vaya...perdona por preocuparme...
Mara miró al chico y se empezó a poner roja como un tomate.
-Perdoname, es que llevó un día de locos y...
-No pasa nada, venga arriba.
El chico le tendió su mano y Mara se ayudó de ella para levantarse.
- Venga, te cambio tu bolso por una sonrisa.
- Como ? dijo Mara .
- Tu bolso... se te callo al suelo, recuerdas? -dijo el chico sonriendo pícaramente.
- Sí, sí...lo recuerdo.
Mara esbozó una sonrisa forzada, no sabiendo muy bien si el chico pretendía ser simpático, ligar o simplemente se estaba burlando de ella.
-Bueno, imagino que con eso servirá- dijo el chico encogiéndose de hombros y sonriendo a Mara mientras le daba el bolso.
-Gracias....dijo ella.
-No hay de qué, cuídate.
-Lo intentaré....
El chico sonrió, dio media vuelta y se fue andando por el borde del andén.
Mara se quedó mirandole por un momento, y dejó de mirar cuando él giro la cabeza y sus miradas se cruzaron.
Mara se dió la vuelta y sin saber muy bien porqué, una sonrisa se le dibujó en la cara.
14 julio, 2008
Me ayudas?
Algunos dicen que el destino de cada uno viene escrito y que las cosas pasan porque tienen que pasar. Otros en cambio opinan que la historia de las personas la crean ellas mismas, y que no hay nada escrito en la vida.
En la historia de Mara, no hay nada escrito. Ella solo es un personaje de ficción, y por lo tanto no puede elegir su destino. Pero tampoco quiero darle yo uno escrito.
Os propongo un juego. Os doy una semana para que me pongais una o dos palabras cada uno. Esas palabras aparecerán de alguna forma en el próximo post sobre este personaje. La historia la sigo escribiendo yo, pero tendrá algo de cada uno de vosotros. No seais rebuscados, que me estreno en esto de la escritura como aquel que dice, y una no tiene la cabeza para muchos trotes, jeje!
Espero que podamos sacar una buena historia del experimento!
Besos y mimitos a todos!!
En la historia de Mara, no hay nada escrito. Ella solo es un personaje de ficción, y por lo tanto no puede elegir su destino. Pero tampoco quiero darle yo uno escrito.
Os propongo un juego. Os doy una semana para que me pongais una o dos palabras cada uno. Esas palabras aparecerán de alguna forma en el próximo post sobre este personaje. La historia la sigo escribiendo yo, pero tendrá algo de cada uno de vosotros. No seais rebuscados, que me estreno en esto de la escritura como aquel que dice, y una no tiene la cabeza para muchos trotes, jeje!
Espero que podamos sacar una buena historia del experimento!
Besos y mimitos a todos!!
13 julio, 2008
Historia de Mara ( I )
El despertador sonó como cada dia a las 7.15 de la mañana. Mara pegó un brinco desde su cama al suelo a las 7.30. Puso cara de fastidio y se fue directa a la ducha. Ropa que no va con ella, solo porque su trabajo lo requiere: -" Podria ser peor" se decía intentando autoconvencerse - si fuera hombre, tendría que llevar corbata..."
Comenzaba un nuevo día...un día como todos los demás.
El tren se paró varias veces antes de llegar a su destino. Mara mantuvo la mirada perdida pensando en nada, concentrándose en no quedarse dormida y pasarse la estacion.
El tren se paró varias veces antes de llegar a su destino. Mara mantuvo la mirada perdida pensando en nada, concentrándose en no quedarse dormida y pasarse la estacion.
La jornada laboral de 8 horas (+ una de comida en tupper) como siempre se hizo eterna, entre papeleos, faxes y llamadas impersonales con personas a las que nunca habia puesto cara.
Otra hora de camino a casa. El frenazo del tren hizo que se despertara con el corazón latiendo a mil por hora. Por suerte le dió tiempo a bajarse en su parada. Un poco más y se pasa de estación...
Hasta hacia un año, lo normal hubiera sido quedar con Pedro, ir a tomar algo a esa cafeteria con sillones de mimbre, y acabar la tarde con un beso y una sonrisa en la cara.
Pero un día, en aquellos mismos sillones donde Mara habia disfrutado de esas conversaciones y de esos besos con su novio, se cortarón de repente. Pedro decidió poner fin a su historia . La relación se había enfriado, y él ya había encontrado calor por otra parte....
Ahora, Mara esperaba el momento de salir del trabajo para ir a su casa, tumbarse en el sofá, mirar la tv, leer un libro de Marian Keyes, o escuchar música chill out mientras se daba un baño de espuma.
Sus amigas la animaban para que saliera con ellas, pero Mara no tenía ganas. Se encerró en sí misma y eran pocas las veces que se dejaba convencer para salir a tomar algo.
Un día, mientras comia palomitas viendo una película por la que no hubiera pagado ni medio euro por ver, sonó el teléfono.
Era Tina. Tina y Mara habían sido grandes amigas durante su adolescencia. Se contaban todo. Vivieron y se contaron muchas de sus primeras veces.
Pero Mara conoció a Pedro, y ya no le apetecía tanto seguir el ritmo de vida de Tina. Ella era una mujer de las que no pueden parar quieta y Mara estaba tan absorta en su relación, que dejó de salir con ella y sus amigas.
Ahora Tina y Mara hablaban bastante poco, pero una de las llamadas obligadas era la de sus cumpleaños.
- Sabes por qué te llamó, verdad?- Dijo la voz al otro lado del teléfono.
- Tu cumpleaños es este sábado. Asi que supongo que tendrás algún fiestón preparado para celebrarlo...me equivoco?-dijo Mara.
- Qué lista es mi chica!jajaja!! El sábado en mi casa de la sierra. Haremos barbacoa en la piscina y quien quiera se puede quedar a dormir...no me digas que no, por favor!!!
- Tina, sabes que yo ya no salgo como antes, no me gusta ir a un sitio donde no voy a conocer a nadie!
- Pero Mara, si conoces a las chicas...
- Ya, pero ya no tengo casi confianza con ellas....
- Habra chicos...
- Tina por favor, no empieces.
- Vale vale, no chicos...pero por favor, piensatelo al menos, vale? hace meses que no nos vemos....
- Joder tia, no me hagas chantaje emocional!
- Vengaaaaaa....-dijo Tina con una voz que parecía al borde del llanto
- No me pongas esa voz tia! que sabes que no puedo con ella!
- Por favooor.......
- Muy bien, muy bien, me pasaré un ratito, pero solo hasta que soples las velas, de acuerdo?
- Bien! de acuerdo, entonces te veo el sábado-dijo Tina cambiando la voz de pena por su voz risueña de siempre-. Un beso guapa!!
- Ays, un beso lianta, hasta el sábado....
-" Como cuando teniamos 15 años" -pensó entre un sentimiento de fastidio y nostalgia a la vez- no puedo escucharla triste...y como lo sabe,se aprovecha de eso....."
Volvió al sofá, cogió su cuenco de palomitas y siguió viendo la pelicula.
30 junio, 2008
Querido ( o no) fomentador de la anorexia :
La verdad es que no se podría decir que te hayas salido con la tuya. Tu comentario no me hirió ni me hizo el daño que quizás tú querías provocar. Pero oye, para tu satisfacción te diré que sí que me picó un poquito. Como cuando te hacen una sardineta mal hecha, que no es que te duela, pero te queda un cierto picorcillo durante un rato.
No te voy a pedir que lo entiendas, porque realmente sé que nunca leerás esto, y aunque lo leyeras, lo único que harías sería reirte diciendo cualquier mamarrachada digna de una persona que se dedica a ir fardando con el cochecito del amigo a todo correr por una calle por la que cruza bastante gente, sacando medio cuerpo por la ventana y gritando como un energúmeno "GOOOOORDAAAAA" a cualquier chica que se cruza en tu camino.
Seguro que no te has parado a pensar, que a muchas de las chicas a las que les gritas por la calle les puede afectar y mucho. Que lo que puede llegar a provocar una palabra así en una persona que no le guste su cuerpo, que esté pasando un mal momento, que esté tomando una medicación que le haga engordar, o simplemente, una niña que no sabe muy bien lo que quiere y que se deja influenciar por el prototipo de "mujer 10" ( delgada con pechos de infarto), que desgraciadamente se tiene en la sociedad actual, es muy serio. Una enfermedad de la que es muy dificil salir y que a muchas personas les toca vivir, en parte por gente como tú, que no respeta a las personas, y que se dedica a ir insultando gratuitamente a todo el que se cruza por su camino.
Que todos tenemos defectos, y no es que lo crea, es que estoy segura que tú también los tienes...ah! y encima son de esos que no se curan haciendo dieta o un poco de deporte.
Hale, siéntete orgulloso por haberte "dedicado" un comentario tan extenso no mereciéndote ni media palabra... y es que ya lo dice el refrán, que todos los tontos tienen suerte.
No te voy a pedir que lo entiendas, porque realmente sé que nunca leerás esto, y aunque lo leyeras, lo único que harías sería reirte diciendo cualquier mamarrachada digna de una persona que se dedica a ir fardando con el cochecito del amigo a todo correr por una calle por la que cruza bastante gente, sacando medio cuerpo por la ventana y gritando como un energúmeno "GOOOOORDAAAAA" a cualquier chica que se cruza en tu camino.
Seguro que no te has parado a pensar, que a muchas de las chicas a las que les gritas por la calle les puede afectar y mucho. Que lo que puede llegar a provocar una palabra así en una persona que no le guste su cuerpo, que esté pasando un mal momento, que esté tomando una medicación que le haga engordar, o simplemente, una niña que no sabe muy bien lo que quiere y que se deja influenciar por el prototipo de "mujer 10" ( delgada con pechos de infarto), que desgraciadamente se tiene en la sociedad actual, es muy serio. Una enfermedad de la que es muy dificil salir y que a muchas personas les toca vivir, en parte por gente como tú, que no respeta a las personas, y que se dedica a ir insultando gratuitamente a todo el que se cruza por su camino.
Que todos tenemos defectos, y no es que lo crea, es que estoy segura que tú también los tienes...ah! y encima son de esos que no se curan haciendo dieta o un poco de deporte.
Hale, siéntete orgulloso por haberte "dedicado" un comentario tan extenso no mereciéndote ni media palabra... y es que ya lo dice el refrán, que todos los tontos tienen suerte.
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