15 enero, 2009

¡¡¡¡¡FELIZ CUARTO DE SIGLO!!!!!


Ooooohh!!!! ya sumamos medio siglo entre las dos Cariño!!!!
Y como diría Pereza " Ya no se que contarte...que no te haya contado ya....".
Pues eso, que tanto, tanto, tanto, tanto, tanto, tanto, tanto, tanto, tanto tanto y por siempre, siempre, siempre, siempre, siempre......y aun así me parece poco!!!

Muchisimas Felicidades Cariño!!!! Te quiero mucho!!!
Que cumplas muchisimos mas!!

31 diciembre, 2008

Propositos y deseos para el 2009

PROPÓSITOS
Leer más, que ultimamente he perdido el hábito
No perderme mucho con el coche.
Perderle el miedo a la rampa de caracol de los centros comerciales.
Seguir bailando y a poder ser, coger el ritmo de mis compis...
No abandonar a mi Bloghormiga.
Dejar de caer en los vaciles de JP (aunque en el fondo me hacen mucha gracia,jiji!)
Hacer un viaje largo con el coche.
Adelgazar esos kilitos de mas.
Quitarme cuarto y mitad de vergüenza.
Dejar de morderme los padrastros.
Viajar fuera de España.

DESEOS.
Que mis sobrinos crezcan fuertes y sanotes.
Que mi profe de baile se cure del todo.
Que no me den más brotes malos de lo mio.
Que el pie de mi gato se cure pronto y bien.
Que operen a papá de la rodilla y que salga bien.
Que no haya malos rollitos entre mis amigos/as.
Ser feliz un día sí y otro también.

Y así, en general,entre deseo y propósito.... salud, dinero y amor para mí para todos mis compañeros, amigos, familia..., y para mí primero!

Espero que este nuevo año nos traiga muchisimas cosas buenas.
FELIZ 2009!!!

16 diciembre, 2008

Historia de Mara ( VI )

Finalmente, y tras varias horas de dudas, el vestido color verde esmeralda ganó la batalla.
Mientras se maquillaba delante del espejo, Mara sentía que sus nervios (acumulados todos cerca del pecho) iban a explotar como si de una implosión de sentimientos se tratara.
Todavía quedaba una hora para que Leo fuera a buscarla, pero ella ya se había terminado de arreglar. No le gustaba nada que la tuviesen que esperar, y mucho menos en su primera cita.
Se sentó en el sofá y puso la televisión para que el tiempo se le pasara más rápido.
En el canal de cocina dialogaban sobre las diferentes formas de hacer mojo picón y a qué producto le venía bien aplicarle esa salsa; en el de salud, explicaban algo sobre el poder de la reflexología podal, de los beneficios que se podían conseguir dando un masaje en puntos específicos de los pies.
Mara sonrió al recordar un año de su adolescencia con Tina. Habían ido a un campamento y se tiró toda la noche con los zapatos puestos, porque decía que las botas de montaña hacían que sus pies oliesen a queso de cabra.
Mara siguió haciendo zapping hasta llegar a un canal italiano donde estaban poniendo un programa de entretenimiento de por las noches.
El presentador estaba entrevistando a un señor fuerte y de pelo canoso que dijo algo así como: "scopare è buono per la salute"
Mara no sabía lo que había dicho aquel señor tan atractivo, pero por las imagenes y las sonrisillas tanto del presentador como del público, se pudo hacer una idea de lo que estaban hablando...

Las 21.30. El tiempo pasaba muy despacio. Mara había mirado el reloj cinco veces en media hora.
Se fue a la cocina a beber un poco de agua y mientras cogía un vaso, le pareció escuchar la melodía de su movil. Salió corriendo a buscar su bolso, logró encontrar rápida (e inexplicablemente) su movil nada mas abrirlo, y descolgó.

  • Si? dijo Mara
  • Mara? Mara soy Leo- la voz de Leo sonaba en tono muy bajo como si no quisiera que alguien le escuchara.
  • Si, dime...qué pasa?
  • Mara el caso es que...no voy a poder quedar hoy contigo...

Mara se quedo callada titubeando sin saber si le estaba hablando en serio o no....

  • Pero, eh....umm...por?
  • Espera! Dijo Leo

Mara escucho un ruido como si Leo se hubiese metido el movil en el bolsillo. Estaba es ascuas. No sabia si este chico le estaba gastando una broma o si era verdad lo que le acababa de decir

  • Oye? dijo Leo de nuevo.
  • Si, si, te escucho...
  • Mi jefe, que ha aparecido ahora mismo por la tienda y me ha mandado hacer el inventario...te hablo bajito porque está por aqui y no le gusta que hable por el movil en la tienda....
  • Ah....
  • Espero que no te enfades, de verdad que he intentado decirle que no pero...
  • Nah, no te preocupes...- dijo Mara resignada dándose cuenta de que Leo hablaba en serio- además, estoy muy cansada, quiza sea mejor asi....
  • Te llamo mañana, vale? dijo en ese tono de voz tan bajo.
  • Como quieras.
  • Adios Mara
  • Ciao....

No se lo podía creer. Había estado toda la tarde nerviosa, se había tirado dos horas eligiendo la ropa que ponerse..y lo peor, se había tirado toda la tarde con esa sonrisa estúpida, para qué? para que a escasa media hora de su tan esperada cita, la dejaran plantada.

  • Empatía Mara, empatía -dijo en voz alta hablandose a sí misma- tú en su lugar hubieras tenido que hacer lo mismo...
Se fue a su habitación a quitarse los zapatos. Se miró en el espejo, y al verse reflejada en él, con su mejor vestido, se sintió una tonta. No se podía creer que alguien la hubiera engatusado tanto como para estar comportandose como una cría de 15 años.

A la mierda la empatía! No podía hacer el inventario mañana? no le podía haber dicho a su jefe que no podía quedarse?
Dejó de mirarse al espejo. Se fue al salón, puso una pelicula y sin quitarse ni tan siquiera el vestido, se echó una manta por encima y se puso a ver la película sin hacerle demasiado caso.

***

Cuando acabó la película, Mara se acurrucó aún más si cabe en el sofá y cerró los ojos. El sueño la podía pero algo no la dejó dormirse. Su movil, al que le había quitado el sonido como cada noche, vibraba encima de la mesa.
Ella lo miró algo desconcertada. Era la una de la madrugada y no era común que nadie la llamara a esas horas. Cogió el movil y miró la pantalla...Leo?

  • Si?
  • Mara...soy Leo, no sabía si te iba a pillar despierta o no....

Mara puso cara de pocos amigos y dijo:

  • Bueno, casi lo estaba...
  • Oh vaya, perdona...es que... me preguntaba si... bueno...sé que es tarde, pero quizá querrías dar una vuelta conmigo por aquí....serían dos minutos, es que ya sabes que no me gusta quedarme en casa un viernes después del trabajo...y no se...había pensado...
  • Mira Leo, sí que te entiendo, pero es mejor que no.
  • Entiendo que estes cansada, pero me apetece mucho....pues eso, dar una vuelta.

Todo lo que Mara había sentido después de recibir la anterior llamada de Leo quería salir en forma de torbellino. Lo sentía dentro, y aún a riesgo de parecer una borde Mara cogió aire y lo soltó todo de golpe:

  • Leo, tú quieres dar una vuelta, pero mira,hace frío, estaba casi dormida y me has despertado del todo, y para colmo, y lo que más me jode es que me he tenido que tragar una pelicula malísima porque tú no has sido capaz de decirle a tu jefe que harías el maldito informe mañana, que hoy tenías planes que hacer, sé que suena egoísta, pero me he tirado toda la tarde esperando como una boba que llegaran las 22.00 para poder verte y al final me he quedado plantada como un arbol.

Mara cogió aire. Mientras pasaba el silencio que se había formado después de su "discurso", Mara repasó lo que había dicho y se empezó a poner roja como un tomate.

  • Quizá lo de "esperando como una boba a que llegaran las 22.00 para verte" había sobrado....-pensó Mara.

  • Tenías tantas ganas de verme?

Mara no sabía qué decir, y en vez de quedarse callada, que era lo que le decía su cabeza dijo un tímido y débil:

  • Si....

  • No vas a bajar ya no?
  • Em...no, mejor que no....
  • Me abres?
  • Como?
  • Que si me abres Mara, estoy abajo, en tu portal.

Se hizo un silencio incómodo. Era un silencio cargado de tensión.

Mara miró el telefonillo, se acercó a él, y sin decir nada, colgó el movil y abrió la puerta.

Cuando Leo llamó al timbre, el corazón de Mara daba golpetazos contra su pecho con riesgo de salirse en cualquier momento. Abrió la puerta y allí estaba.

  • Puedo pasar? dijo con aquella sonrisa que le caracterizaba.
  • Claro, pasa...

Leo cerró la puerta tras él, y cuando Mara se dió la vuelta para ir hacia el salón, Leo la cogío de la mano y haciéndole una caricia con la que consiguió erizarle la piel, le dijo:

  • Lo siento mucho, me perdonas?

Sus miradas se cruzaron, y antes de ser consciente de lo que estaba haciendo, los labios de Mara tocaron los de Leo, y se fundieron en un cálido beso.

04 diciembre, 2008

Ya vienen!!!!!





Definitivamente...yo quiero uno!!!!

02 noviembre, 2008

Historia de Mara ( V )

  • Si? Dijo Mara después de descolgar su móvil.
  • Tia, ayer tuve el mayor orgasmo de mi vida.
  • Joder Tina, jajaja!!!- se rió Mara tapándose la boca de inmediato al ver que su jefe la miraba- pero con quién!?
  • No te lo vas a creer....te acuerdas de Juan?
  • Si tuviera que acordarme de todos tus ligues....
  • Que si tía, te acuerdas de ese con el que me lié hace como dos años? el que me dijo que mejor lo dejaramos porque él era como mi antítesis....
  • Aahhh....el que planificaba hasta cuándo estornudar....con ese!!!???
  • Si...al parecer se cansó de esa vida, se desmelenó y me lo encontré ayer de fiesta...
  • Ayer jueves....
  • Ayer "juergues" Mara....
  • jejeje, ya....
  • Pues eso...que yo qué se tía, una cosa llevó a la otra, y joder con el soso!!!
  • Bueno hija, pues me alegro mucho, jejejeje!
  • Bueno y tu....cómo se llama...ah si! Leo!!
  • Na tia....no me ha llamado.
  • No quedamos en que le ibas a llamar tú?
  • Que no, que me da vergüenza!
  • Pues ya lo dice el refran, el que tiene vergüenza ni come ni almuerza!
  • Pues tía, es mi naturaleza, qué le hago? oye, que te tengo que dejar-dijo Mara casi en un susurro- que está aquí el pringaillo de mi jefe mirandome....
  • Venga vale, pero deberías llamarle...
  • Bueno, ya veremos, ale niña, que tengo que currar!!
  • Adios bombooon!!!- dijo Tina riendose-
  • Adios loca....


El día se hizo eterno. Cuando llegaron las 15.00 de la tarde, el hambre que tenía le recordó que su nevera había entrado en crisis dos días antes, y que era urgente hacer una visita al supermercado. Cogió un blog de notas y apuntó lo fundamental para sobrevivir una semana.
Lo de ir al super con los tacones y la ropa del trabajo no le gustaba nada, pero sabía que si iba a casa, acabaría llamando al chino y tendría que ir el sábado por la mañana a comprar, asi que nada más salir del trabajo, cogió el tren y antes de ir a casa se fue a comprar.

Lo peor que tenía el supermercado era que pillaba lejos de casa. Por esa razón, Mara había decidido hacer el encargo para que se lo llevaran más tarde a casa.
Una vez hecho, y confirmado que se lo llevarían en un par de horas, Mara decidió darse una vuelta por el centro. Quería comprarle un regalo al bebé recién nacido de su vecina Carmen.
Carmen era una de esas personas que siempre estaba dispuesta a ayudar a los demás. Cuando Mara se mudó al piso, Carmen siempre tuvo palabras amables con ella y la ayudó en todo lo que necesitó.
Por eso mismo, Mara quería ayudar en todo lo que pudiera con el bebé.
Carmen se enteró de que estaba embazarada al mes de dejarlo con su novio. Él quiso volver con ella después de enterarse, pero Carmen no lo permitió. Ahora el padre de la criatura vivía en Londres, y aunque le pasaría una pequeña pensión para el bebé todos los meses, Carmen estaba sola para criarlo.

A Mara nunca le había llamado la atención lo de tener niños. Tenía claro que algún día los tendría, pero para eso todavía quedaba mucho.
Llegó a una tienda y se paró a mirar el escaparate. Era una tienda de artículos para bebés.
Nunca hubiera imaginado que existieran tantas clases de chupetes, baberos, carritos, y cunas. Después de estar un rato dudando qué comprar, la dependienta le recomendó un trajecito "color verde musgo, que es el color que se lleva esta temporada".

Salió de la tienda con la bolsa del regalo en la mano. Se le empezaba a echar el tiempo encima. En poco más de media hora, irían a llevarle la compra a casa. Siguió la calle camino abajo y una tienda le llamó la atención. Se llamaba FILIGRANA. Era una tienda donde vendían artículos con cierto toque oriental. Velas, cojines, alfombras, cachimbas...Mara se quedó mirando el escaparate cuando alguien le tocó el hombro.

  • Vaya, como me has encontrado?

Mara miró a Leo, que la miraba sonriente como el día que se encontraron en el tren.

  • Ho...hola Leo, qué haces tú aquí?
  • Trabajo aquí, te dije que trabajaba en una tienda en el centro...y voilà! Te ví mirando el escaparate.
  • La verdad es que me ha llamado la atención..vendes cosas muy bonitas.
  • Sí, están bien...oye, te iba a llamar hoy mismo.
  • Ah, si? -dijo Mara sin poder evitar que se le escapara una sonrisa-
  • Sí...me preguntaba si te apetecería tomar algo esta noche. No soporto quedarme un viernes en casa después de trabajar...

Mara se quedó mirando a Leo literalmente ensimismada sin decir nada.

  • Eeemmm....te apetece o...si no lo dejamos para otro día....
  • Si, sí, perdona! Claro que me apetece...- dijo Mara mientras su piel se sonrojaba levemente-
  • Vale, pues te recojo en tu casa a las 22.00.
  • De acuerdo.
  • Bueno, tengo que seguir con lo mío...odio el horario comercial...hasta luego Mara.
  • Hasta luego!

Durante todo el camino a casa, Mara fue recordando cada una de las pocas palabras que había hablado con Leo. Le daba vergüenza recordar el momento en el que se había quedado mirándole como una tonta, sin articular una sola palabra...
Llegó a casa y sin quitarse tan siquiera el abrigo, fue directa al armario. Necesitaba estar perfecta esa noche.

16 septiembre, 2008

Pues ya sabeis....

Palabras para Mara, una por persona!

14 septiembre, 2008

Historia de Mara ( IV )

Era domingo. Mara se despertó y miró el reloj. Las 13.30. Hacía mucho que no se despertaba tan tarde. Claro, que también hacía mucho que no se acostaba casi al amanecer.
Se sentó en su cama y cogió el movil buscando la L en la agenda telefonica. Miró el nombre de Leo junto a su número de teléfono y se le escapó una sonrisa.

Mara encendió una barrita de incienso y se dispuso a pegarse un baño. Desde que se despertó no hacia más que recordar la larga conversación que había tenido con Leo.
Cuando salieron de la estación caminaron por el paseo que había detrás de la casa de Mara. Leo le propuso sentarse en un banco para seguir con su conversación.
Hablaron de todo un poco, de lo irritante que le resultaba a Mara su jefe, de sus antiguas amigas, de Tina y de su fiesta de cumpleaños. Leo le contó que llevaba poco tiempo viviendo en la ciudad, que trabajaba en una tienda en el centro y (con cierto tono de indignación), que no había podido acabar sus estudios porque había tenido que ayudar a sus padres poniéndose a trabajar muy joven.
Todavía con el pelo empapado, Mara salió del baño canturreando. Miró el teléfono y las ganas de contarselo a alguien pudieron con ella. Marcó el número de teléfono de Tina y esperó a que respondiera desde el otro lado.

  • Si...? -contestó Tina con voz de acabarse de despertar.
  • Hola guapa! te he despertado?
  • No, bueno...me desperté hace un ratito...pero tengo un dolor de cabeza....
  • Resaca quiza?
  • Tengo la resaca más grande del universo ..jeje......dijo Tina riendo débilmente.
  • Entonces fue bien la fiesta? Lo pasaste bien?
  • Jo Mara, te tenías que haber quedado, fue un fiestón....
  • Me alegro de que te lo pasaras tan bien!!- dijo Mara alegremente.
  • Sí...los chicos de la benemérita acabaron haciendo un striptease y tirándose a la piscina, jajaja!
  • Jajajaj!! que bueno! Pues nada, a la próxima me tendré que quedar más tiempo!
  • ...
  • Qué pasa?
  • Qué contenta estás no?
  • Jejeje, si bueno.....-dijo Mara soltando una risilla nerviosa.
  • Si bueno, jijiji....??? hay algo que me quieras contar?
  • Tina, ayer me encontré a un chico en la estación y bueno....
  • Un chico? qué chico?
  • Bueno, un chico que conocí la semana pasada en la estación de tren. Me cai y me ayudó a levantarme y me lo encontré ayer por la noche también en el tren....
  • Uy, uy, uy!! y que pasó?
  • Na'...me lo encontré a la salida de la estación y salimos juntos de alli. Fuimos andando hacia el paseo que hay detrás de mi casa, y bueno, empezamos a hablar de todo un poco....
  • Y.....???
  • Y nada tia, estuvimos hablando horas sobre nuestros trabajos, nuestros amigos....me sentí muy bien hablando con él...
  • Y es guapo?
  • Tiene su puntito...y una voz muy dulce, jejejeje....
  • Su puntito....Mara....te estás escuchando?
  • Qué.....
  • Hacía muchisimo que no te oía hablar ilusionada como lo estás haciendo ahora...
  • Que no tía, si es que me sentí agusto y ya está, si no le conozco de nada....
  • Ya...y no pasó nada?
  • No...me acompañó a casa y ya está...bueno me pidió mi número de teléfono y él me dió el suyo, jejeje!
  • Pues tia, estás tardando!
  • Que no! que vergüenza, que me llame él!
  • Mara, no seas antigua. Llámale y quedais a tomaros algo, aunque no sea hoy, pero en esta semana para el próximo finde.
  • Bueno, ya veremos....
  • Sabes?-dijo Tina pensativa- voy a tener que empezar a creer en los rollos esos del destino, los deseos y todas esas cosas.....
  • Y eso? por qué lo dices?
  • Pues...porque le pedí a mis velas que conocieras a alguien en mi cumple...y bueno...en mi fiesta no fue, pero sí en el día de mi cumpleaños...no te crea un poco de inquietud esto?
  • Jajajajaj!!! estas loca
  • Si, si...
  • Bueno guapa, te dejo, que tengo un batiburrillo de ropa por toda la habitación..va siendo hora de recogerla.
  • Va siendo hora de encontrar el amor, entregarse a la pasión y vivir siempre en compañia, no crees?
  • Anda Tina, no corras tanto...que seguro que al final esto se queda en nada....
  • Pues no dejes que sea así. Prueba Mara, llevas mucho tiempo a la sombra. Si te apetece algo, hazlo. Lucha por las cosas que quieres...
  • Pero si tienes razón, pero que te repito que no le conozco de nada...
  • Bueno, ya me contaras...
  • Hasta pronto guapa.
  • Ciao Mara.

Mara colgó el teléfono y miro su móvil. Lo cogió y miró el nombre de Leo, que todavía estaba en la pantalla. Limpió la pantalla con el dedo pulgar y después de dar un suspiro, volvió a dejar el movil en la mesilla y se fue a su habitación.